
El clinchado es un proceso de unión mecánica que aprovecha la deformación plástica de la propia chapa metálica. Al encajar las capas superior e inferior entre sí, se forma un enclavamiento mecánico (como se muestra en la sección transversal inferior) sin necesidad de elementos de fijación adicionales.
En comparación con las tecnologías de unión tradicionales, el clinchado ofrece ventajas significativas, como menores costos de equipo y mayor eficiencia energética. El proceso elimina la generación de contaminantes químicos, lo que garantiza una operación respetuosa con el medio ambiente y de fácil integración en líneas de producción automatizadas. Además, el clinchado presenta baja sensibilidad a la calidad de la superficie de la chapa, lo que lo hace ideal para unir materiales con recubrimientos o capas protectoras. Por ello, se ha convertido en una de las tecnologías más importantes para el ensamblaje de componentes ligeros de chapa metálica.

Clinchado redondo
La junta redonda se forma normalmente mediante la compresión de un punzón estándar o giratorio.
Clinchado cuadrado
Unión cuadrada o rectangular formada mediante un punzón cuadrado o mediante el control intermitente de un punzón giratorio.
Clinchado de doble punto
Se forman dos puntos de unión en una sola carrera. En comparación con una junta redonda única, la resistencia al corte puede ser hasta el doble y la resistencia a la tracción puede aumentar en más de 1.5 veces.
Productos y componentes clinchados de precisión
Clinchado de micropunta
Clinchado redondo (matriz de clinchado con segmentos fijos y móviles)
Clinchado plano (matriz de clinchado con segmentos fijos y móviles)
Clichado redondo sólido
Clinchado rectangular con corte
Clinchado de troquel especializado (con 3 segmentos móviles)

















